El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
La dieta cura más que el bisturí.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
El que mucho come, poco adelgaza.
La verdad es a veces amarga de tragar. Pero, como toda buena medicina, hay que tomarla.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
La crueldad es la fuerza de los cobardes.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
Las medias, ni en los pies son buenas.
Ser un mordedor de pilares
Malo vendrá que bueno me hará.
Saber uno los bueyes con que ara.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
A falta de vaca, buenos son pollos con tocino.
Yegua cansada, prado halla.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
Mujer graciosa, vale más que hermosa.
Es más molesto que una piedra en el zapato.
El buen caballo de ladridos no hace caso.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
Para que la cuña apriete ha de ser del mismo palo.
Chiquito, hasta el asno es bonito.
¿Así que no te gusta la sopa?, dos platos.
El que mata el marrano temprano, pasa buen invierno pero mal verano.
La belleza passa, la sabiduría permanece.
Joda más, joda menos, pero no joda tan parejo.
A nadie le parece poco lo que da, ni mucho lo que tiene.
No es pobre el que tiene poco, sino el que codicia mucho.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
Malo si izan, y malo, si no izan.
Gallo viejo con el ala mata.
Cada palo que aguante su vela.
Zapato de ramplón de larga duración Zapato de tres, del primero que llegue es.
Saca tu cruz a la calle, y verás otras más grandes.
Nunca es mal año, por mucho trigo.
Más bien poco correctamente que mucho incorrectamente.
Pola boca morre o peixe. Por la boca muere el pez.
Ninguna buena historia se gasta, por muchas veces que se cuente.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
El mismo martillo que rompe el cristal forja el acero.
Cada oveja con su pareja.
Malo es llegar a viejo, peor no llegar a serlo.
El hombre más insignificante y débil puede hacer algún daño.
¡No perdió su mano Ernesto, pero las lleva en un cesto!.
A buen hambre, no hay pan duro.