Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
Más pica espuela de celos que de aceros.
A veces perdiendo se gana.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Más perdido que un moco en una oreja.
Alcalá de Henares, donde tres cosas son dos pares.
Gallina que canta, de poner viene.
Ser rico y privarse, no es ser rico, sino guardián de equipajes.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Más son los amenazados que los acuchillados.
Aquí hay gato encerrado.
Cabra coja, mal sestea.
No siempre es mejor el que más te gusta.
El peor de los males es tratar con animales.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Quien mucho da mucho recibe.
Una buena cabra, una buena mula y una buena mujer, son muy malas bestias las tres.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
Es mejor encender una cerilla que maldecir la oscuridad.
Quien tiene bestia y anda a pie, es más bestia que él.
Dios da, nunca vende.
La rata avisada, no muerde carnada.
Peor es mascar lauchas
Caldo de gallina y precaución no hicieron jamás daño a hombre ni varón.
El que come y no da, atragantado morirá.
Al mal amor, puñaladas.
El aire que corre muda la veleta, más no la torre.
La suerte es de los audaces.
Cuando se monta un elefante, no molesta el rocío.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
Cuanto más se sabe, menos se asegura.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
No te acerques a una cabra por delante, a un caballo por detrás, y a un tonto por ningún lado.
Mas vale quedar hoy con gana, que estar enfermo mañana.
Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.
El lobo no teme al perro pastor, sino a su collar de clavos.
El que se enoja pierde.
Hasta una hormiga que pierde, duerme. Hay dos animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Cuando da muchos frutos el manzano, podrás agarrarlos con la mano.
Tanto se pierde por carta de más como por carta de menos.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
Un muerto hablando de un ahorcao.
De petaca ajena, la mano se llena.
El gallo que ya no canta, está mal de la garganta.