Oveja que anda, bocado halla.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
A otro perro con ese hueso.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
La mula con mataduras, de lejos ve venir las urracas.
El que con cojos anda se llama bastón.
Más vuela la fama mala que la buena.
La liebre es de quien la levanta, el conejo de quien lo mata.
Quien más tiene, menos suelta.
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
El perdigón y el gallo, por Mayo.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
Valiente es el que se bate contra dos enemigos pero lo es más quien hace el amor con los bolsillos vacíos
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
Compra la lanza apuntada a tu corazón si no quieres sentir su punta.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
Cada palo que aguante su vela.
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
Donde comen cuatro comen cinco.
En otoño la mano al moño.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
En lo que el hacha va y viene, descansa el palo.
Un tigre no pierde el sueño por la opinión de las ovejas.
Más vale tuerta que muerta.
Cada uno se apaña según tiene maña.
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
Cae más rápido, un hablador que un cojo.
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
Lo que no mata engorda.
A más vivir, más sufrir.
Casa en que no hay un viejo, no vale un arvejo.
Fruta verde, los hombres la compran y los pájaros no la quieren.
La verdad que daña es mejor que la mentira que alegra.
No hay primera sin segunda
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
Dios castiga, pero no ha palo.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Ya lo dice el refrán: pasa hambre el que no tiene pan.
No hay caza perdida, sino la liebre asada y la perdiz cocida.
Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.
Las lenguas de los que critican son como las patas de las moscas, aterrizan en cualquier cosa que encuentran.
Una aguja en un pajar, es difícil de encontrar.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.