El que mal vive, poco vive.
Gallina vieja da buen caldo.
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
El que ríe el último, ríe dos veces.
Más vale el hueso en Marzo que la carne en Mayo.
La mala fama vuela como el ave y rueda como la moneda, y la buena, en casa se queda.
A dos palabras tres porradas.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
El corazón humano es difícil de palpar, como la molleja del pato es difícil de pelar.
Sin virtud poco vale la salud.
El cuchillo que no corta, si se pierde poco importa.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
Buena mula, mala bestia.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
La prisa es la madre de la imperfección.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
Cuantos más gatos más ratones.
Dar caramelo.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
Más daña un mal enemigo que aprovecha un buen amigo.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
Una buena campana se siente de lejos.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
El pollo de enero, debajo de las alas trae el dinero.
Una espina en el ojo.
Ir contra la corriente, casi nunca es conveniente.
Nunca mejor está el árbol que en la tierra donde se cría.
Al perro y al gato no les pongas en el mismo plato.
Si vas a la guerra, reza una vez; si vas al mar, reza dos, y si te vas a casar reza tres.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Por muchos golpes que de el martillo, el yunque siempre durará más.
Mucha carne, moitas enfermedades.
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
Aramos, dijo la mosca, y estaba en el cuerno del buey.
A un traidor, dos alevosos.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Unos suelen valer por muchos, y muchos por ninguno.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
El zorro que se duerme no caza gallinas.
De tal colmena tal enjambre.
Un hombre cojo aún puede montar a caballo, un hombre sin manos aún puede pastorear ovejas y un hombre sordo aún puede matar; mejor es estar ciego que arder en la pira funeraria. Son los muertos quienes no pueden hacer nada.
Más ruido hace uno que charla que ciento que callan.
Los verdaderos amigos son tan raros como las moscas blancas
El amor, unas veces soñador y otras volador.