La ambición mató al ratón.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
Mas vale ser rico y sano, que pobre y enfermo.
Aunque se necesite la espada una sola vez en la vida, es necesario llevarla consigo siempre.
No es lo mismo los palos de la reja que los pelos de la raja.
Aquel que guarda siempre tiene.
El que es sabio atesora el conocimiento, pero la boca del necio es un peligro inminente.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
El trabajo mata al asno, pero no mata al amo.
Entre dos piedras molares, no metas los pulgares.
No pidas un cañon para matar un gorrión.
No pongas nunca la zorra a guardar gallinas.
Nunca vivas pobre para morir rico.
Vale más buena cara que un montón de halagos
No puedes evitar que el pájaro de la tristeza vuele sobre tu cabeza, pero sí puedes evitar que anide en tu cabellera.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
A mala leña un buen brazado.
Cuando vuela bajo, tiempo frío anuncia el grajo.
Cuando llueve y hace sol, canta el gallo del Señor.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Mira antes de saltar.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
Dama tocada, dama jugada.
Las noticias malas tienen alas.
Un momento es más valioso que miles de piezas de oro.
Por miedo a los gorriones, no se deja de sembrar cañamones.
Hay que saber sacrificar la barba para salvar la cabeza.
Mas cuesta alimentar un vicio, que criar dos hijos.
Hablar por la boca del ganso.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
El tiempo vuela, que se las pela.
El que porfía mata venado.
Nunca falta de que reírse.
Que dulce queda la mano al que da.
No menosprecies al cachorro débil, podría convertirse en un tigre feroz.
Más vale ser feo y sabio que hermoso y necio.
Dar patadas de burro.
Más vale una mala boda que un buen entierro.
En San Antón dijo el gallo a la gallina pon.
El que quiera comer huevos tendrá que soportar los cacareos de las gallinas.
Más vale hombre feo con buen arreo, que mozo bonito y sin un pito.
Vivir es morir lentamente.
Te conozco, pajarito.
Aun el león se defiende de las moscas.
Los celos son el amor propio de la carne
Nunca un peligro sin otro se vence.
Si muere el cordero, con más razón el carnero.
Oveja que mucho bala, poco mama.
No pica la abeja a quien en paz la deja.