La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
Poco vino, vende vino; mucho vino, guarda vino.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
San Xoán garda a chave do pan, san Martiño a do viño e san Andrés a do porquiño. San Juan guarda la llave del pan, San Martín la no y San Andrés la del cochino.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
La mano perezosa, pobre es.
La libertad es un pan bien cocido
Emplearse en cualquier bobada, es mejor que no hacer nada.
Los pastores serán brutales con las ovejas mientras las ovejas sigan siendo estúpidas.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
A cada santo su vela
La vida es un montón de pequeñas cosas
Por mucho que sople el viento, una montaña no se inclina ante él.
Las cañas se vuelven lanzas.
Burro amarrado, leña segura.
Caballo que es bueno, no ha de menester mucho sonar de su timbre.
Jamás rico será el que lo de otro en lo suyo no meterá.
Es triste no tener amigos, triste que los hijos pasen penurias, triste no poseer más que un sombrero; pero más triste es no tener nada bueno ni malo.
Creer que el enemigo débil no puede dañarnos es creer que una chispa no puede causar un incendio.
Antes perderá el hombre el diente que la simiente.
Perro ladrador, poco mordedor.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
Hasta la hormiguilla tiene su colerilla.
Los toros van con los toros, los bueyes con los bueyes
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Quien sabe, sabe.
Antes que armas tomar, todo se ha de tentar.
Si el corazón fuera de acero, no le vencería el dinero.
Siempre queda algo de fragancia en la mano que da rosas.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
El que camina, no estorba.
Siempre hay dos versiones de una misma historia. Procura escuchar las dos.
El avaro, por gastar poco, aunque todo lo tiene, carece de todo.
Ningún tomar es malo, como no sean palos.
Fuera de tu hogar no te alejes ni una pulgada de tus armas.
A buen barón, poco le presta el aguijón.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
No merma el daño el ser muchos a llorarlo.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
Una cosa es el amor y el negocio es otra cosa.
El árbol que no da frutos, da leña.
Ni guinda chupada, ni moza besada.
En aguas de extrema limpidez no puede haber peces, y hombre extremadamente exigente no puede tener compañeros.
Para el flojo siempre es tarde, y cuando madruga todavía no es hora.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
Zapateador que bien zapatea, bien se menea.
Más discurre un enamorado que cien abogados.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
Oveja harta de su rabo se espanta.