Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
Dos no riñen si uno no quiere.
Una en el papo y otra en el saco.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero tocan a vísperas.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
Muchos saben el precio de algo, pero no su valor. Pues hay cosas que no tienen precio cuyo valor es incalculable.
A cántaro roto, otro al puesto.
Donde uno piensa, otro sueña.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
Se necesita viajar mucho hasta que el hombre crudo alcanza su madurez.
A palabras necias, bofetones.
Explique, no complique.
En la guerra y en el amor, todo se vale.
Hace más el que quiere que el que puede.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
El ruin buey, holgando se descuerna.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Can de buena raza, si no caza hoy, mañana caza.
La guerra mil males engendra.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
Tres trasteos equivalen a un incendio.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
Unos nacen con estrellas y otros estrellados.
Dinero de canto, se va rodando.
Al mejor pastor, el lobo le roba una oveja.
No se tiene el alma de una amigo sin dar el alma
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
Al viejo se le cae el diente pero no la simiente.
Dificulto que el chancho chifle.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Marido rico y necio no tiene precio.
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
Siempre es pobre el codicioso.
No es lo mismo dos tazas de té, que dos tetazas.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
El vicio envilece y la virtud ennoblece.
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.