Mucha carne para tan poco Gato.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Poco a poco hila la vieja el copo.
Cada pleito lleva cuatro almas al infierno.
Al ratón que no sabe más de un agujero, el gato le pilla presto.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.
En la amistad, quien más da, menos recibe
El que a feo ama, bonito lo ve.
El dinero es bueno para siervo, malo para dueño.
No hay que conejear sin perros.
El perro permanece perro, aunque sea criado entre leones.
No hace tanto daño la zorra en un año, como paga en un día.
Mientras más se lava el cuervo más negro parece.
No gastés pólvora en chimancos.
La mejor carga que puede llevar un hombre es demasiado sentido común; la peor, demasiada bebida.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
Eres más puta que las gallinas.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Casarse bajo el palo de la escoba
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
El que pestañea pierde.
Hacerse el tonto es mejor que andar en coche.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
Variante: Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
De casi no muere nadie.
Rápido y bien, no siempre marchan juntos.
Una simple chispa puede iniciar un fuego que arrase la pradera.
Cuando se monta un elefante, no molesta el rocío.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
Un padre sin hijos es como un arco sin las flechas.
Perro que ladra, no muerde. Perro que no ladra, muerde.
Quien hace un cesto hace ciento, si le dan mimbres y tiempo.
Los refranes y los dichos viejos son solo para pendejos.
Nadie se muere dos veces.
La sardina y el huevo a dedo.
El que no puede tañer arpa, tañe flauta.
Empleando todas sus fuerzas, hasta el ratón podría devorar al gato.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Nunca cagues más de lo que comes.
Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.
Ruin amigo no vale un higo.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.