Al mejor cazador se le escapa la liebre.
El perdigón y el gallo, por Mayo.
La mula con mataduras, de lejos ve venir las urracas.
Está permitido, en tiempo de peligro, andar con el diablo hasta haber atravesaado el puente.
Nunca sopla viento favorable para el marino que no sabe en qué puerto fondear.
Del amor al odio, solo hay un paso.
El búfalo amarrado detesta al búfalo que cabalga por la llanura. (No cuentes dinero delante de los pobres).
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
A veces el echar a andar es la más difícil del caminar.
Nunca habéis oído decir un refrán bien verdadero: quien más sirve en este mundo el que tiene más dinero.
Saber es poder.
El lobo no teme al perro pastor, sino a su collar de clavos.
Más vale "alli corrió", que "alli murió".
El que compra el paraguas cuando llueve, valiendo seis le cobran nueve.
El que antes de su muerte ha plantado un árbol, no ha vivido inútilmente.
Lo cortes, no quita lo valiente.
Gallina en casa rica, siempre pica.
Una alegría compartida se dobla, mientras que una aflicción compartida se reduce a la mitad.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Las abejas hacen la miel, y las moscas se la comen.
Más vale tuerta que muerta.
Allí tiene la gallina los ojos, donde tiene los huevos y los pollos.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Más vale agua del cielo que todo el riego.
Más perdido que un moco en una oreja.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Para decir que el toro viene, no es menester tantos arrempujones.
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
Madre solo hay una, y padres muchos...
Cuenta errada, no vale nada.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
Por muy manso que sea el oso, sigue siendo peligroso.
Carne a carne, amor se hace.
Los que se aferran a la vida mueren, los que desafían a la muerte sobreviven.
Ay del que muere, que el vivo enseguida se apaña con lo que puede.
El que se enoja pierde.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
Una sola vez no es costumbre.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
La culpa no la tiene el chancho, sino quién le da el afrecho.
No hay caza perdida, sino la liebre asada y la perdiz cocida.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
Es más fácil doblar el cuerpo que la voluntad.
Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
Metí gallo en mi gallinero, hízose mi hijo y mi heredero.
Más vale ensalada que hambre.