Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Amor por interés, se acaba en un dos por tres.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Si la vida te es ingrata, ya no le hagas más favores.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
Cuanto uno es más honrado, tanto es mayor su pecado.
No hay cosa tan buena como la salud, ni tan mala como el ataúd.
El que es sabio atesora el conocimiento, pero la boca del necio es un peligro inminente.
De nada sirve lo ganado, si no está bien empleado.
Cuando promete un hombre honrado, queda obligado.
Desengaños y sinsabores matan a los mejores.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
Quien no buscó amigos en la alegría, en la desgracia no los pida.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
La vida es grata, a quien bien la acata.
Nunca pidas perdón antes que te acusen.
Llevar las cosas por rigor, no es lo mejor.
Ni sobra el que viene, ni falta el que se va.
La diplomacia consigue más triunfos que los cañones.
El que come aprisa, come mal.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Mucho dinero y poca educación, es la peor combinación.
El que se brinda se sobra.
A los buenos, Dios se los lleva; y a los malos aquí se quedan.
Dejar lo cierto por dudoso, es peligroso.
El daño hecho no tiene remedio.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Buena es la trucha, mejor el salmón, bueno es el sábalo cuando es de sazón.
Su ladrido es peor que un mordisco
El tramposo, el codicioso y el tahúr, presto se conciertan.
Ir muy lejos es tan malo como no ir lo suficientemente lejos.
A quien debas contentar, no procures enfadar.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
Pobre pero honrado.
Nadie bien ha valorado, lo que nada le ha costado.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
La vejez es la única condena de la vida que afecta a buenos y malos por igual.
La pobreza no es vicio; pero es un inconveniente.
La avaricia es la mayor de las pobrezas.
Donde las leyes flaquean, los pillos se pavonean.
A buen barón, poco le presta el aguijón.
La nobleza y los blasones, nada valen sin doblones.