Es poco saber, matarse por lo que no se puede obtener.
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
El centavo mal habido corrompe al peso honrado.
No da quien tiene, sino quien quiere.
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
Si malo es enero, peor es febrero.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
El que quiere baile, que pague músico.
Buena vida si refrenas tu ira.
En carrera larga hay desquite.
Cada uno en su negocio sabe más que el otro.
El camino del infierno está empedrado de buenas intenciones.
Quien se casa, casa quiere.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Amor nunca dice basta.
Sale más caro el candil que la vela.
Ya lo dice el refrán: pasa hambre el que no tiene pan.
Barco amarrado no gana flete.
Para ser puta con chancletas, más vale estarse quieta.
A nadie le parece poco lo que da, ni mucho lo que tiene.
No alardees de tu buena suerte ni te quejes de tu poca fortuna. Son dos caras de la misma moneda. Simplemente dale la vuelta a la moneda.
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
Nunca falta un roto para un descosido.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
Vale más un "he hecho", que muchos "voy a hacer".
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
Con pretexto de amistad, muchos hacen falsedad.
Las buenas fuentes se conocen en las grandes sequías; los buenos amigos, en las épocas desgraciadas.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
Cuando la mula dice no paso y la mujer dice me caso, es más fácil que la mula pase a que la mujer no se case.
Cada deuda, por pequeña que sea, es el anillo de un grillete.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
El que algo debe, no reposa como quiere.
La mala vida acaba en mala muerte.
A un bagazo, poco caso.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
La mentira dura mientras la verdad no llega.
Bueno está lo bueno.
No hay peor tiempo que aquel que viene a destiempo.