Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
Amor grande vence mil dificultades.
A falta de caballos, que troten los asnos.
No es posible hacer marchar al buey más rápido si el no lo cree necesario.
Quien siempre adula se quema las mangas
El buen caballo de ladridos no hace caso.
Matar dos águilas con una sola flecha.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
Un perro no entra en una casa donde hay hambre.
A perro viejo, no hay quien le enseñe trucos nuevos.
A veces la hoja se hunde pero la piedra flota.
No creó Dios al burro para músico.
Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
El que coge la zorra y la desuella, ha de saber más que ella.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
Belleza sin bondad es como un vino picado
Quien hace bien al astroso, no pierde de ello, más piérdelo todo.
Más raro que perro verde
La peor vejez es la del espíritu.
Es mejor decir allí corrió, que allí murió.
El que desea sacar la espada es un principiante. El que puede sacar la espada es un experto. El que es la espada misma es un maestro.
No hay mal que cien años dure, ni cuerpo que los aguante.
Más vale sano que pagarle al cirujano.
Estando en la mala, uno pisa mierda y se resbala.
El burro de San Vicente carga la carga y no la siente.
Boca que se abre, o quiere dormir o está muerta de hambre.
Si el jade no es pulido (labrado), resulta inútil.
No creas jamás que tu enemigo es débil.
En la casa y en la fosa, el hombre vive y reposa.
Hasta una hormiga que pierde, duerme. Hay dos animales ingratos: las mujeres y los gatos.
No dará de culo quien sabe vivir con disimulo.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
El avaro, ahondando el agujero para guardar su oro, llega al infierno.
La conciencia vale por cien testigos.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
A buey viejo, no le cates abrigo.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Si un asno va de viaje, no regresaría hecho caballo.
Todas las cosas tienen un fin, excepto las salchichas, que tienen dos.
Lo raro es caro.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Solo posees aquello que no puedes perder en un naufragio.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango