De donde menos se piensa, salta la liebre.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Una cabra no puede llevar la cola de otra cabra.
El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
El que trabaja, no come paja
Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.
Nadie tan pobre murió que más pobre no nació.
Porque los loros no tienen médicos, viven siglo y medio; que si los tuvieran, cincuenta años no vivieran.
Serio como perro en bote.
No hay hombre tan bravo que el tiempo no haga manso.
Bien aprende quien buen maestro tiene.
Hermanos hay tanto por hacer!
No busques la verdad, solo deja que te abriguen las opiniones.
Un clavo saca a otro clavo.
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Quien cae no tiene amigos.
Caballo que es bueno, no ha de menester mucho sonar de su timbre.
Hasta el peor papel tiene necesidad de ser bien interpretado.
La riqueza es para el que la disfruta, y no para el que la guarda.
El que menos sabe suele ser el que más presume.
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
Si mi abuela no se hubiera muerto, viva estaría.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
Quien hace una pregunta es ignorante cinco minutos; quien no la hace será siempre ignorante.
Fraile que fue soldado, sale más acertado.
Todo lo que no es dado es perdido
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
La virtud es tan desdeñada como la riqueza estimada.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
No hay montaña sin niebla, de la misma forma que no hay hombre de mérito sin calumnias.
Hasta al mono más listo se le cae el zapote.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
El dolor es antiguo
Lo que bien se aprende, nunca se pierde.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
El hombre más listo enloquece al amar; la mujer más tonta se vuelve lista cuando ama
Más ordinario que un cementerio con columpios.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
Donde una cabeza grana, otra es vana.
El justo se ve coronado de bendiciones, pero la boca del malvado encubre violencia.
El vino hace buena sangre
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
El buey ruin pereceando se descuerna.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.