Mal oledor, mal catador.
Morrocoy no sube palo ni que le pongan horqueta.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
La agonía es larga pero la muerte es segura.
Amigos pobres, amigos olvidados
Más peligroso que una puñalada al hígado.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Cuanto más se camina por el bosque, más leña se encuentra
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Molino cerrado, contento el asno.
Quien no oye consejo no llega a viejo.
La prudencia es la fuerza de los débiles.
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
Quien más ama más gasta; quien mucho acumula mucho pierde
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Ya los muertos no son nuestros, ni los vivos buenos amigos.
La Justicia y la muerte igualan a todos los vivientes.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
No es la vaca que grita más fuerte la que da más leche.
Quien se conduce con integridad, anda seguro; quien anda en malos pasos será descubierto.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
En cualquier batalla pierden vencedores y vencidos.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
Cerca está de saber vencer quien bien sabe pelear.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
El amor de carnaval muere en la cuaresma
El comedido sale jodido.
Al rebuznar se verá quien no es león
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
Los necios y los salmones siempre nadan contra la corriente.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
Un mal pequeño es un gran bien.
Más vale juzgar entre enemigos que entre amigos.
Hable el sabio y escuche el discreto.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Pues morir no se excusa, mal vivir, ¿por qué se acusa?.
La marcha instruye al asno.
El verano muere siempre ahogado
Ni el caballero buen consejo, ni el letrado buen encuentro.
Al que no sabe de vacas, la boñiga lo embiste.