Poco se gana hilando pero menos mirando.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
Obra acabada, a dios agrada.
Cría fama y échate en la cama.
A casa de tu hermano no vayas de ordinario, y menos si es casado.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.
Cuando el pobre lava, llueve.
Quien se acuesta con niños, amanece meado.
Hacer un viaje y dos mandados.
Quien a su tiempo descansa, rinde el doble y no se cansa.
Persevera y triunfarás.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
No hay dicha, sino diligencia.
Oficio de albardero, mete paja y saca dinero.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Puta y buena mujer, no puede ser.
Vale más saber que tener.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
Labrador que siembra a la vera, Ventura será si el pan a la troje llega.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Dame rojura y te daré hermosura.
Las buenas labores honran a los labradores.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
La mujer y la cabra es mala siendo seca y magra.
Vive como viejo si quieres llegar a serlo.
La fortuna es madrina de los necios.
Tres jueves tiene el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Cristi y el día de la Ascensión.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Durmió conmigo anoche o qué, que ya no saluda.
Para quien no tiene a la suerte de su parte, todos los días son martes.
A malos ratos, buenos tragos.
Buscar el mediodía a las 14 horas.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Quien te ha visto y quien te ve.
Vísteme despacio que tengo prisa.
El salario del justo es la vida; la ganancia del malvado es el pecado.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
A bestia loca, recuero modorro.
Gran trabajo tiene, quien comentar a todos quiere.
Para ser puta con chancletas, más vale estarse quieta.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
No lleva ya vida honesta, la que con varios se acuesta.