Médicos errados, papeles mal guardados y mujeres atrevidas, quitan las vidas.
Hay mujeres, mujercillas, monicacas y monicaquillas.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
Dando dando, palomita volando.
Si bien hicieres, sea mientras vivieres.
No hables mal de las mujeres si te espera una en casa.
Por las vísperas se conocen los santos.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
El trabajo y la economía son la mejor lotería.
La buena hija dos veces viene a casa.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
A las burlas, así ve a ellas que no te salgan veras.
Dar limosna no empobrece y para el cielo enriquece.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
Planta y cría y tendrás alegría.
Dámelo perezoso, y te lo daré vicioso.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
A la par es negar y tarde dar.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
Quién quisiere vivir sano, coma poco y cene temprano.
Más listo y despierto que el ojo del tuerto.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
Cría cuervos y tendrás más.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
Madurar viche.
A la mujer ventanera, tuércela el cuello si la quieres buena.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
Al cabo de la jornada, no tener nada.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
Nunca te duermas en los laureles.
No hay novia fea ni muerto rico.
Haz el mal y guárdate.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Agua mansa, traidora y falsa.
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
Tú vas a Roma a buscar lo que tienes a tu umbral.
Para mejor pasar la vida, tener esposa y querida.
Teta de noviciado.
Bien ora quien bien obra.
El dinero diario, es necesario.
Madre y teja, no pierde por vieja.