Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Daño merecido, no agravia.
Antes me muero que prestar dinero.
Dinero guardado, barco amarrado.
A ojo de buen cubero.
El que más chifle, capador.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
Bien te quiero y mal te hiero.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
El que presta, a pedir se atiene.
Cuando fueres por el camino no digas mal de tu enemigo.
A camino largo, paso corto. Para cansarse menos.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
A la mal casada, miradla a la cara.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
La soga se rompe por lo más fino.
El empezar es el comienzo del acabar.
Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.
Hablara yo para mañana.
Pensando en pajarito preña'o
El sarampión mata a lo traidor.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
El jabón es para el cuerpo lo que las lágrimas para el alma.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Panza llena, quita pena.
No hay secreto si tres lo saben.
Flaco hombre, mucho come.
Si no tienes un enemigo dentro, poco podrán hacer los enemigos de fuera.
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
Si mi cuerpo muere, deja que mi cuerpo muera, pero no dejes morir a mi país
Muchos pocos hacen un mucho.
Al pan pan y al vino vino.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
Viejos los cerros y reverdecen
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
El que escoge el amor, siempre escoge lo peor.
Ya que aprendiste a cobrar, aprende también a trabajar.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
Hierba mala nunca muere.
Más vale tuerta que muerta.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
Yo te castigaría, si no estuviese lleno de ira.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
Nada es fácil para el falto de voluntad.