La amante ama un día, la madre toda la vida.
Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Injurias y blasfemias, por donde salen entran.
El amor iguala a los que se aman.
Amores añejos acaban con los pellejos.
A capar se aprende cortando cojones.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Hombre harto, no es comilón.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
Igual con igual va bien cada cual.
De mí y de todos te burlarás, pero de Dios no escaparás.
No comáis caldo de habas, que hace a las mujeres bravas.
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
El que cuida la higuera, comerá de su fruto.
Pan tierno, casa con empeño.
Culpa no tiene quien hace lo que debe.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
Como quitarle el poto a la jeringa.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
Nace en la huerta lo que no siembra el hortelano.