El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
El burro que más trabaja, más rota tiene la albarda.
No tocar pito.
Maneja tu negocio; no dejes que él te maneje a ti.
Se necesita viajar mucho hasta que el hombre crudo alcanza su madurez.
El ave canta aunque la rama cruja.
Muero el toro y enseguida, acabase a carreira.
Perdono al que me ha ofendido pero la ofensa no la olvido.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
El perro flaco todo es pulgas.
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
Irse por los cerros de Úbeda.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
El que come y canta loco se levanta.
Más vale hasta el tobillo que hasta el colodrillo.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
Donde humo sale, fuego hay.
Esquílalas pero no las desuelles
La práctica hace al maestro.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
Tantos enemigos tenemos como criados habemos.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Donde hay amor, hay dolor.
Maña y saber, para todo es menester.
A la mula vieja, alivialé la reja.
El que de joven no trotea, de viejo galopea.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
El que se queja, sus males aleja.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
A la puta, el hijo la saca de duda.
Para un madrugador, uno que no duerma.
Me cayó como patada en la guata.
Es más terco que una mula.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
Más vale sano que pagarle al cirujano.
Después de la guerra, todos son generales.
Gallina vieja da buen caldo.