Nuestros conocimientos pueden llenar el imperio pero nuestros amigos caben en el puño
No eches más leña al fuego.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
Los celos son el amor propio de la carne
El dolor del viudo es corto pero agudo
Hay que leerle la cartilla.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
En el mundo como en el mar, no se ahoga quien sabe nadar.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
Aire gallego, escoba del cielo.
Más vale estar solo que mal acompañado.
Le dan en el codo y cae en la caja de ahorros.
El cerdo siempre busca el fango.
Si uno no entra en la guarida del tigre, ¿cómo podrá apoderarse de sus cachorros?
La paciencia, en los trabajos se prueba.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
Hijo de tigre nace pintado, y el de la chucha rabipelado.
Al asno y al mulo, la carga al, culo.
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Solo nadando contra corriente es posible alcanzar la fuente.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
El que está en pié, mire no caiga.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
Contra la gota, ni gota.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
Gana tenía de tronchos quien besaba al hortelano.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
La nobleza del señor hace bueno al servidor.
Jugador que se irrita no le cases con tu hija.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
Marido celoso, viejo mañoso.
Hay quién está siempre ocupado pero nunca hace nada.
Más duro que rulo de estatua.
Con paciencia y voluntad, se logra todo y algo más.
El hombre celoso, hace de la pulga un oso.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.