Jumento es un gran suplefaltas: si no hay caballo, él trota; si no hay buey, él ara.
Caballo viejo no soporta montura nueva.
Al que come beleño, no le faltará sueño.
Si no hubiera cabras, no habría cabritos.
Cuando el león muere, encima le mean las liebres.
Más difícil que matar un burro a pellizcos.
A burro negro, no le busques pelo blanco.
Puerco no se rasca en javilla.
Buena crianza no pierde punto.
¿Qué tal que las vacas volaran?.
Hijo de pobre y ternero de rico, no mueren.
Está comiendo zacate el burro.
Oveja chiquita siempre es corderita.
Al cuervo no agrada el asno vivo, sino muerto.
Cuando mulo no moria, gallinazo comia.
Galga salida, a liebre parida.
Es tiempo de vacas flacas
Año bisiesto, echan en ganados el resto.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
Berzas en enero, saben como carnero.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
El trabajo no mata a nadie.
Oveja que bala, bocado que pierde.
El ternero recental no teme al tigre.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
Hacer frotaciones con cáscara de vaca.
Puesto que el asno no come bien la paja, poca cebada.
El que nace para buey, hasta cuernitos le salen.
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.
Carnero, hijo de oveja, no yerra quien a los suyos semeja.
Quien no canea, calvea.
Bebe leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
La vista del hacendado, hace engordar al ganado.
Por la muerte del asno nada pierde el lobo.
Quedo como la teta de la vaca, ni en el cuero ni en la carne.
Por la barriga y la ubre, la que es vaca se descubre.
La cabra siempre tira al monte y no se resbala por el peñasco.
Burro pelado a trasquilones, a los diez días no se le conoce.
Oveja de todos, cómenla lobos.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
Come leite e bebe viño, e de vello serás mociño. Come leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
La liebre es de quien la levanta, el conejo de quien lo mata.
Azote de madre, ni rompe huesos ni saca sangre.
Toda carne es sospechosa, más la muerta es venenosa.
A la vulpeja dormida, no le cae nada en la boca.
Nunca pongas el arado antes de los bueyes.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.