Más dañado que agua de florero.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
Del agua derramada, ni la mitad aprovechada.
Hay aves que cruzan el pantano y no se manchan.
Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
No hay fuego más ardiente que la lengua del maldiciente.
Agua cocida, sabe mal pero alarga la vida.
Víbora que chilla no pica.
Sin tacha ninguna, no hay mujer ni mula.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
La mujer es como la huella: Siempre parece mejor la de al lado.
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
Jornal adelantado, brazos quebrados.
No se bañaba y se bañó, su mujer se lo pidió.
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
No hay mula que no patee, ni mujer que no lo de.
A quien con mierda trasiega, algún olor se le pega.
No ensucies el agua para después tomártela.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
No enturbies aguas que hayas de beber.
O Cesar, o mierda.
La mujer es el demonio, el mundo y la carne, porque es un demonio con un mundo de carne.
En Abril aguas mil, coladas por un mandil; en Mayo, tres o cuatro, y ésas con buen barro.
Agua, ni quiebra hueso ni descalabra.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
Agua que no has de beber, déjala correr.
La persona mal nacida, si no la caga a la entrada, la caga a la salida.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
Mujer enferma, mujer eterna.
Solo los verdaderos amigos nos dicen que tenemos la cara sucia.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
Lo que por agua viene por agua se va.
A gran seca, gran mojada.
Tira más pelo de coño que calabrote de marinero.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Dame gordura, darte he hermosura.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
Agua coge con harnero, quien se cree de ligero.
La mujer golosa o puta o ladrona.
Esta más caliente que pepita en comal.
En aguas de extrema limpidez no puede haber peces, y hombre extremadamente exigente no puede tener compañeros.
Al que mucho se agacha, el culo se le ve.
Casa convidada, pobre y denostada.
Borrachez de agua, nunca se acaba.
No hay mujer más buena que la mujer ajena.
Si tienes mujer hermosa o melonar en carretera, siempre tendrás gotera.