La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
Bebe agua de río por turbia que vaya, vive en la ciudad por mal que te vaya.
Tetas de mujer, tienen mucho poder.
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
Cuando en Mayo hay lodo, no se pierde todo.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Con el rey me eché, más puta me quedé.
La soga, tras el caldero.
Agua en cesto se acaba presto.
La lengua es el azote del culo.
Tiran más tetas que carretas.
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
Más mato la gula que la espada.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Ruidosa corriente, no ahoga la gente.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Lavarse las manos, como Pilatos.
Carne puta no envejece.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
Más vale mal afeitado que bien desollado.
Guardólo Dios de piedra y niebla, más no de puta vieja.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
No hay donde ocultarse en la superficie de agua.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
En casa del ruin, la mujer es alguacil.
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
Agua de navazo, ensancha la barriga y estrecha el espinazo.
La mujer rogada y la olla reposada.
No se puede sacar agua de las rocas.
De puta a puta, taconazo.
Hay ayudas que son lavativas.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
Agua en Agosto quita aceite, pan y mosto.
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
Mujer que al andar culea, cartel en el culo lleva.
A barba muerta, poca vergüenza.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Mujer que se queja, marido que peca
Agua que a algo huele o a algo sabe, otro la trague.
Vaca flaca, siempre parece ternera.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
A chica boca, chica sopa.
Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.
No es la vaca más ubrona, quien más leche proporciona.
Agua no emborracha, ni enferma ni entrampa.
La teta que es más chica que la mano, no es teta sino grano. e La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
No existe hombre de mar que no se pueda ahogar.