El que pega primero pega dos veces.
A dos palabras tres porradas.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
Dios retarda la justicia, pero no la olvida.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
El rico nunca está satisfecho.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Al perro que es traicionero, no le vuelvas el trasero.
A padre ahorrador, hijo gastador.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
A traidor, traidor y medio.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
Al mejor pastor, el lobo le roba una oveja.
Casa de concejo, pajar de viejo.
El avaro carece tanto de lo que tiene como de lo que no tiene.
Pecado callado, medio perdonado.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
Porque un día maté a un perro, mataperros me llamaron.
Un abuelo es como un caballo salvaje que ha sido entrenado por su hijo para que lo cabalgue su nieto.
A caballo regalado, no se le ve colmillo.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
El dinero es bueno para siervo, malo para dueño.
A diente cogen la liebre.
El lobo no teme al perro pastor, sino a su collar de clavos.
No hace tanto daño la zorra en un año, como paga en un día.
Quitáronle a la tuerta, y diéronlo a la ciega.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
No hacen viejos los años, sino otros daños.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
A catarro gallego, tajada de vino.
El hombre experimentado, es hombre viejo y gastado.
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
A virgo perdido nunca falta marido.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Quien comete muchas injusticias, busca su propia ruina.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
El dinero hace al hombre entero.
La culpa no la tiene el chancho, sino quién le da el afrecho.