Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
Bien y pronto, solo lo intenta algún tonto.
Cabeza sin seso, como hueca, tiene poco peso.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Como el asno, tocaste la flauta por casualidad.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
El pienso "conocimiento", no es para todo jumento.
Es más tonto que mandado hacer de encargo.
Los tontos hablan mucho y no dicen nada.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Nada más engreído que un tonto bien vestido.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
Por charlatán y pedante, se destaca el ignorante.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
Qué sabe el burro del canto del ruiseñor.
Si volaran los necios, no veríamos el cielo.
Villano terco y cazurro, nunca cae del burro.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
Dios nos libre del hombre de un solo libro.
Cada día que amanece el número de tontos crece.
De pronto, nadie es tonto; después quizá lo es.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
El dinero al ignorante, lo hace necio y petulante.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
Bobos van al mercado cada cual con su asno.
Buscaba el necio su asno y lo llevaba debajo.
Buscar cinco pies al gato, y solo tiene cuatro.
Cree el fraile que todos son de su aire.
Cuando la rana críe pelo, serán los cojos buenos.
De día no veo y de noche me espulgo.
El bobo si es callado, por sesudo es reputado.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
El que de nada sabe, de todo se unta.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
Es medio sorda, le decís sentate y se acuesta.
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
Hay quien busca un burro estando sentado sobre él.
La risa abunda en la boca de los tontos.
Más atrasado está el fulano, que pelotas de marrano.
No eres más bruto porque no eres más grande.
No es la miel para la boca del asno.
No hay tonto que no se tenga por listo.