A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
El amor no respeta a nadie
Para quien no sabe a dónde quiere ir, todos los caminos sirven.
El hombre por las buenas entra hasta en el infierno, por las malas ni al cielo.
Todo el mundo ha sido antes joven, pero no todas las personas han sido viejas con anterioridad.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Con lo que Sancho sana, Domingo adolece.
Al estudiante, el tabaco no le falte.
Reinos y dineros no quieren compañeros.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Chocolate que no tiñe, claro está
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Reniego de grillos, aunque sean de oro fino.
A la vaca, hasta la cola le es abrigada.
Para cada hombre sabio hay un más sabio.
Las mujeres pocas veces nos perdonan ser celosos; pero sin embargo no nos perdonarían nunca no serlo
El vino en bota, y la mujer en pelotas.
No repartas tus palabras a la gente común ni te asocies a uno demasiado expresivo de corazón.
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.
Libro prestado, perdido o estropeado.
Si no tienes un enemigo dentro, poco podrán hacer los enemigos de fuera.
No tengo gato, ni perro, ni velas en ese entierro.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
A enemigo que huye, puente de plata.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
Una hábil ama de casa sin arroz no puede preparar una comida.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
De los placeres sin pecar el más barato es el cagar.
No conviertas en amigo al que has vencido
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
Donde hay ganancias las pérdidas se esconden por ahí cerca.
Hay que presumir de tener muchos amigos pero creérselo poco
¿Por qué nos quejamos de que un árbol salga torcido cuando, en nuestras calles hay personas torcidas?
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Qué es una raya más para el tigre.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
El amor es como la sombra: sobre la montaña, es inútil buscarla; en el agua, no teme la humedad; en el fuego, no tiene miedo de quemarse.
Soñar no cuesta nada.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Mallorquina, puta fina
Obras hacen linajes, no nombres ni trajes.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
Canta la rana, y ni tiene pluma, ni pelo, ni lana.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.