Al vino y al niño hay que criarlos con cariño.
Amistad que murió, nunca renació.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Pelean los toros, y mal para las ramas.
Pobre atestado saca mendrugo.
Bien se puede creer, pues jura y no revienta.
No se cava con el mango de la azada, pero el mango da a cavar.
A lo que no tiene remedio, litro y medio.
Dios da la harina y el Diablo la maquila.
El que muda de amo, muda de hado.
Aunque tu mujer haya cometido cien faltas, no la golpees ni con una flor.
Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas?. Si no lo tiene ¿por qué te quejas?.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Casa de esquina, ni la compres ni la vivas.
La alegría es gemela
Escritura es buena memoria.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
Que lo dejen hablar, y no lo ahorcan.
Eres más puta que las gallinas.
Lo que es bueno para todos, no es conveniente para ninguno.
El vivo a señas y el tonto a palos.
Eres de la ley del tordo, las patas flacas y el culo gordo.
Variante: En casa del ahorcado no se ha de nombrar la soga.
No hay que buscarle tres pies al gato.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
Come y bebe, que la vida es breve.
Cuidado que hay golondrinas en los alambres.
Antes de correr ha de aprenderse a andar.
Lo barato es caro y lo caro es barato.
Quién no gusta del vino, de la sangre de Cristo no es amigo.
Donde hay hambre, las tripas cantan.
La carga cansa, la sobrecarga mata.
Bien cantas, pero mal entonas.
Jinete chico en caballo grande, una pulga sobre un elefante.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
El que mucho analiza, se martiriza.
Cada cual es hijo de sus obras.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Vive tu vida y no la de los demás.
Si pagas con cacahuetes, solo conseguirás monos.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
No le pidas peras al olmo.
No hay amor sin dolor.
A la mula vieja, alivialé la reja.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
Ya apareció el perdido, y más valía que no hubiese aparecido.