Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Hombre chico, pensamientos grandes.
El que parte y reparte toca la mejor parte
Un deber fácil no es un deber
Que aproveche como si fuera leche.
Las muchachas en la fuente, tornar a casa no tienen en la mente.
Junto a la puta y su garzón, no junto al ladrón.
Ninguna ley va a servir, si no hay quien la haga cumplir.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Jurar como carretero.
Llena o vacía, casa que sea mía.
Vieja que cura, te lleva a la sepultura.
En la casa del ahorcado, nombrar la soga es pecado.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
Cada día olla, amarga el caldo.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
Cuenta y razón conserva amistad.
Con lo que Juan mejora, Pedro empeora.
La cera se destruye y la procesión no camina.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
No te metas en querellas ajenas.
Mientras haya montes verdes, no hay por qué inquietarse por la leña.
La oración de los rectos en su gozo.
Pan tierno y leña verde, la casa pierde.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.
Donde hay patrón no manda criado.
Hay miles de miserias en un solo amor
No se le da un golpe en la cabeza a quien tiene tu dedo dentro de su boca.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
Año bisiesto, ni viña ni huerto.
Es mucha la totuma para tan poca agua
El enano ve gigantes por todas partes.
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
El que bien huele, mal hiede.
Pena de muerte tiene el que a viejo no llegue.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
Untado un dedo, untada toda la mano.
Quien primero viene, primero tiene.
El dinero no lo es todo, según dicen los que lo tienen.
Nunca es persona caída, quien se levanta enseguida.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Según el sapo es la pedrada.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.