La única razón por la que el universo es infinitamente grande, es por que el ser humano es infinitamente pequeño.
Tenemos muchos caciques y pocos indios
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
Palo de nogal, quiebra costilla, no hace señal.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
Ninguna humana pasión es perpetua ni durable.
Lleva más cisco que carbón.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
En este mundo traidor, de cagar nadie se escapa: caga el rico caga el rey, caga el obispo y el Papa.
La dignidad no ha perdido, quien tiene un solo marido.
Tan sano es el trabajo, como en la sopa el ajo.
Donde no puede meter la cabeza el diablo mete el rabo.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
Lejos de los ojos, lejos del corazón.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
Quien bien te quiere, te hará sufrir.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
Salir del fuego para caer a las brasas.
El que de joven come perdices, de grande caga las plumas.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
La suerte es loca y a todos nos toca.
Como la espada, así la vaina.
Quien virtudes siembra, fama siega.
Un estómago hambriento no tiene ningún oído.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
No tires el agua sucia hasta que tengas otra limpia.
Solo los pies del viajero saben el camino.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
A manos frías, corazón ardiente.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
Acertar, errando, sucede de vez en cuando.
Rico es quien no debe y pasa como puede.
Casa en esquina, o muerte o ruina.
Malo el gallinero donde canta la gallina.
Por la calle van diciendo, poco nos llevamos todos.
Real ahorrado, real ganado.
A cautela, cautela y media.
Juegos de manos se van al culo.
A la mujer bigotuda, de lejos se le saluda.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
A donde las dan, allí las toman.
Si no vas a planchar, no arrugues.
Cada grumo tiene su humo.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
Tirado el pedo, buena gana es apretar el culo.