Ira de hermanos, ira de diablos.
Cuando debes elegir entre varios caminos, elige siempre el camino del corazón. Quien elige el camino del corazón, no se equivoca nunca.
Buscarle la quinta pata al gato.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Te casaste, te frego.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
Averiguelo, Vargas.
Estudiante que no estudia, en nada bueno se ocupa.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que tu silencio.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Hijas, el que pleitea no logra canas ni quijadas sanas.
Al que tiempo toma, tiempo le sobra.
Ratón que corre mucho resbala frente a la cueva.
La prisa será tardar.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
Mujer pecosa, mujer candela.
En la casa del cura siempre hay hartura.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
Si quieres que te siga el perro dale pan
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
La luna camina despacio pero atraviesa el mundo.
Tras cada pregón, azote.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
Quien mucho habla, a ninguno escucha.
Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Donde no hay regla se pone ella.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
Buena es la linde entre hermanos.
Puso pies en polvorosa.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
La bonita hace dinero, con solo mostrar el cuero.
Mientras la viuda llora, otros cantan en la boda.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Meter aguja y sacar reja.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Calles mojadas, cajón seco.
El ingrato por un favor, coces cuatro.