La mujer es como la huella: Siempre parece mejor la de al lado.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
La yucas solo producen bajo la tierra.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
Cada arroyo tiene su fuente.
Cuando me despierte me llamas.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Padecer cochura por hermosura.
Las berzas de enero, escurren el puchero.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
Higos y nueces no se comen juntos todas las veces.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
Cual es el padre, así los hijos salen.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
Tirar la piedra y esconder la mano.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Agua vertida, no toda cogida.
Agua del cielo no quita riego.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
¿Quién dijo miedo?. Y huyó al sonar un pedo.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
No coloques el puchero en el fuego si el ciervo aún corre en el bosque
Frio, frio, como el agua del rio.
Araña muerta, visita cierta.
Más ordinario que una vaca con pedal.
Me doblo pero no me quiebro.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
A amante que no es osado, dale de lado.
¿Dónde tiene mi niño lo feo?, ¡que no lo veo!.
Do se saca y no se pon, pronto se le ve el hondón.
Tierra de roza y coño de moza.
Tarde piaste pajarito.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
Cada burro apechuga con su carga.
Quién quiere, podrá otro día si hoy no puede.
Abrir la fuente y disminuir el escape del agua.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
Chica es la aguja, y se halla si bien se busca.
Hasta que el cuerpo aguante.
A la prima, se le arrima.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
Sacar los trapos al sol.