La suerte está echada.
A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.
Lágrimas de viuda, poco duran.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Septiembre en fin de mes, el calor vuelve otra vez.
La virtud es de poco sueño.
El que tiene más galío, traga más pinol.
A confesión de parte relevo de prueba.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
Palabras sin obras, barato se venden.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
Variante: Acuérdate, nuera, que serás suegra.
De necios es huir de consejos.
Busca una mujer que sepa guisar y coser; y si bien lo quieres pasar, que más que coser sepa guisar.
Idos y muertos es lo mesmo.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
El solo querer es medio poder.
Hay quienes pasan por el bosque y no ven leña para el fuego.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Fraile convidado echa el paso largo.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
Es en vano dar razones cuando no las escuchan.
El mal caldo, hirviendo y soplando.
Si en Mayo oyes tronar, echa la llave al pajar.
La necesidad hace a la vieja trotar.
El que se afloja se aflige.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
El buey manso mató al amo.
La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
El muchacho que es llorón y tú que me lo pellizcas.
Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.
El que llora su mal, no lo remedia
Dos capitanes hunden el barco.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Aprovecha el tiempo bueno, ya que el malo se mete solo.
Al que madruga, Dios le ayuda.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
«Si en una noche negra una hormiga negra sube por una negra pared, Dios la está viendo».
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
Obra con amores y no con buenas razones.