Tiran más dos tetas, que los bueyes de dos carretas.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
Hombre con hambre, no sabe lo que hace.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
El que mucho escoge poco coge.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Perro huevero, aunque le quemen el hocico, sigue comiendo huevo.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
Las sueños, sueños son.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Digo y redigo que la breva no es higo.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
Haciendo de sobrino quematela al fuego y llevatela al rio.
A tres azadonadas, sacar agua.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Si bien hicieres, sea mientras vivieres.
Reyes y mujeres no agradecen.
Cree en Dios pero amarra los camellos.
Palo porque bogas y palo porque no bogas.
No compra barato quien no ruega rato.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
Mostacho gacho, señal de borracho.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
Donde las dejan, las cobran.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Mucho ojo, que la vista erro.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
Tantas veces va el cántaro a la fuente, que al final quiebra.
Burro que piensa bota la carga.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Anda caliente, come poco, bebe asaz, y vivirás.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
¿Adónde vas, mal?. Adonde hay más.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
Nos mean y tenemos que decir que llueve.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
En Octubre, de la sombra huye.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.