Gota de miel, caza más moscas que un tazón de hiel.
Todos llaman a la puerta de aquel que llama a todas las puertas
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Quien tiene la cabra, ese la mama.
Ocio, ni para descansar.
Más haces callando que gritando.
¿Adónde irá el buey que no are, sino al matadero?.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
El que la deba, que la pague.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
Manda, manda, Pedro y anda.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
El que nació para buey desde chiquito berrea.
Hombres de noche, muñecos de día.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
La unión hace fuerza.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Cuando el pobre lava, llueve.
A buen amigo buen abrigo.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
El tiempo vuela, que se las pela.
Por la hebra y por el hilo, se sava el ovillo.
La mula feliz la pasa: fornica y no se embaraza.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
En tiempo de campaña, apaña.
Hoy por mí, mañana por ti.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Mujer hermosa, mujer vanidosa.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Hacer pinitos.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
El que tiene sed, busca agua.
Ni lava ni presta la batea.
Por lo demás, paciencia y barajar.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
Febrerillo, mes loquillo.
Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
Agua, agua, que se quema la fragua.
¡A darle que es mole de olla!