Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Flor temprana fruto no grana.
El muerto se asusta del degollado.
No te duermas entre las pajas.
Nadie hable mal del día hasta que la noche llegue.
La hambre no tiene aguante.
Menos ha de ser llorado el muerto que el desdichado.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
Quien se va, vivo y muerto está.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
También de alegría se puede morir
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
Al comer y al cagar, prisa no te has de dar.
La nariz y la frente, hasta la muerte siempre crecen.
Un muerto hablando de un ahorcao.
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
Vivir cada uno como querría morir, ése sería buen vivir.
Fiado has, tu pagarás.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
A muertos y a idos, no hay amigos.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
La tos seca es de la muerte trompeta.
El que bien ama, tarde olvida.
Pronto y bien no hay quien.
Acometer hace vencer.
Si quieres matar a un fraile, quítale la siesta y dale de comer tarde.
Nadie le da vela en este entierro.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
Más feliz vive y sin prisa, quien no tiene ni camisa.
Muero el Rey y el Papa y el que no tiene capa.
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
El hombre muere, pero su obra vive y permanece.
Si un arco iris dura un cuarto de hora, ya no se mira más.
Más mueren de ahítos que de aflitos.
Se muere de vergüenza, no de miedo.
El asno solo en la muerte halla descanso.
Hijo de pobre y ternero de rico, no mueren.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
Llaga incurable, vida miserable.
No hagas mal y no habrás miedo.
Amistad que murió, nunca renació.