Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
Mudarse por mejorarse.
Las acciones revelan las pasiones
A nadie has de decir cuánto tienes, dónde lo tienes, ni adónde piensas ir.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Lo que en los libros no está, la vida te enseñará.
Una gota de sangre vale más que cien litros de amor.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
El celoso no puede ser jocoso.
Al hombre de rejo, vino recio.
Dios perdona siempre, los humanos a veces, la naturaleza nunca.
Nada contra la corriente.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
En prisión y enfermedad, se conoce la amistad.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
Codicia mala, el saco rompe.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
No le pido a Dios que me dé, sino que me ponga donde hay.
La caridad empieza por casa.
El mal que no es durable, es tolerable.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
El ladrón juzga por su condición.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
Los mejores bienes, en ti mismo los tienes.
La labor de Enero no la cambies por dinero.
El que tiene narices, no manda a oler.
Casa hecha y mujer por hacer.
El amor destierra la vergüenza.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
No existe felicidad sobre la tierra que no lleve su contrapeso de desgracias
La paciencia no está entre los jovenes.
El sol no sabe de buenos, el sol no sabe de malos. El sol ilumina y calienta a todos por igual. Quien se encuentra a sí mismo es como el sol.
No hay miel sin hiel.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Más querría un dinero que ser artero.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
Ayudar a las mujeres es ayudarse a sí mismo.
Calle el que dio y hable el que recibió.