La contradicción es la sal del pensamiento
Una gota de sangre vale más que cien litros de amor.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Lo que en los libros no está, la vida te enseñará.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
A nadie has de decir cuánto tienes, dónde lo tienes, ni adónde piensas ir.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Las acciones revelan las pasiones
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
El celoso no puede ser jocoso.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
Dios perdona siempre, los humanos a veces, la naturaleza nunca.
Nada contra la corriente.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
Al hombre de rejo, vino recio.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Codicia mala, el saco rompe.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
En prisión y enfermedad, se conoce la amistad.
La labor de Enero no la cambies por dinero.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
El mal que no es durable, es tolerable.
La caridad empieza por casa.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
No le pido a Dios que me dé, sino que me ponga donde hay.
Los mejores bienes, en ti mismo los tienes.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
Casa hecha y mujer por hacer.
El ladrón juzga por su condición.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
El amor destierra la vergüenza.
El que tiene narices, no manda a oler.
La paciencia no está entre los jovenes.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
No hay miel sin hiel.
El sol no sabe de buenos, el sol no sabe de malos. El sol ilumina y calienta a todos por igual. Quien se encuentra a sí mismo es como el sol.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
No existe felicidad sobre la tierra que no lleve su contrapeso de desgracias
Más querría un dinero que ser artero.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.