El respeto al derecha ajeno es la paz.
El que a los suyos se parece, honra merece.
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
No es noble quien lo es, sino quien lo sabe ser.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
La virtud ennoblece.
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
La nobleza es orden muy estrecha, y pocos cumplen con ella.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
La confianza mata al hombre.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
Buena cara dice buen alma.
No busques la verdad, solo deja que te abriguen las opiniones.
La paciencia es el puerto de las miserias.
El corazón del justo, piensa para responder.
El más ruin se engalla, y el más honrado calla.
Hombre hablador, poco cumplidor.
En el medio está la virtud.
Pecado callado, medio perdonado.
Más vale ser puta sin parecerlo que aparentarlo y no serlo.
La virtud en sí es un premio
A confesión de parte relevo de prueba.
Dejar lo cierto por dudoso, es peligroso.
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
Lleva con ánimo igual lo que es bien y lo que es mal.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
Honra merece el que a los suyos se parece.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
La voz del culo no admite remedio ni disimulo.
Demuestra tu agradecimiento con tu comportamiento.
El corazón es fiel, el entendimiento no lo es.
La amabilidad es arma más noble para conquistar.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Quien se dispone a declarar la verdad, deberá tener ya plantado su pie en el estribo de su cabalgadura.
Seas alto o bajo, no engañarás al trabajo.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
Del que jura, teme la impostura.
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
En el pedir no hay engaño.