Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Esta todo dicho pero no hay nada hecho.
Al hombre afligido, no le des más ruido.
Vale más ser envidiada que envidiosa.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría.
Charlar y no hacer, cacarear la gallina y no poner.
El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.Proverbios 1:7
Ve tu camino para no tropezar.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
Lo peor de la humanidad son lo hombres y las mujeres que no lo son de verdad.
La vida es grata, a quien bien la acata.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
Más se aprende en un día de soledad que en ciento de sociedad.
Bien se lleva la carga, más no la sobrecarga.
Lo difícil es tener, si no sabes mantener.
A cada cajón, su aldabón.
Nunca digas nunca: de este agua no beberé.
Una hierba es una planta cuyas virtudes esperan para ser descubiertas.
El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
No temas a la competencia, teme a tu propia incompetencia.
El dinero no lo es todo, según dicen los que lo tienen.
Antes te quedes manco, que eches una firma en blanco.
De la abundancia viene la vagancia.
A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.
A la mal casada, miradla a la cara.
Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
La venganza es repudiable, pero tiene algo agradable.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Variante: El trabajo ennoblece a quien lo hace.
No está el que fía, porque salió a dar palos a uno que le debía.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
Sin trabajo no hay recompensa.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
El oficio quita el vicio.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Vicio por natura, hasta la muerte dura.
Más vale bien amigada que mal casada.