Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
A barbas honradas, honras colmadas.
De boca para fuera.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Abogacía que no zorrocía.
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Amistad no probada, no es amistad ni es nada.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
La malicia hace sucias las cosas limpias.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
La traición place, más no el traidor que la hace.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
Entre más apuro menos prisa.
Cuando fueres por el camino no digas mal de tu enemigo.
Quien carece de amistades, carece de compromisos.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
Como la lengua es falsa y el corazón no, dice la lengua lo que no siente el corazón.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
Mas mata la duda que el desengaño.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
No des consejo a quien no te lo pide.
Vive de forma que no hagas daño a nadie, he aquí la aspiración suprema
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
El hombre no vale por lo que tiene sino por lo que es.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Perdona una vez; pero nunca tres.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
El silencio hiere más, que la palabra procaz.
La diferencia entre los buenos y los mejores es el corazón.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
Ir por los extremos no es de discretos.
Hágase la diligencia y obra Dios como quiera.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
Más vale dejar en muerte a un pillo un duro, que pedir en vida una peseta a un hombre de bien.
Maña y saber, para todo es menester.
Según serás, así merecerás.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.