La paja en el ojo ajeno se mira más despacio.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
El primer paso es el que cuesta.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
A otro perro con ese hueso.
La belleza es como una flor; nace pronto y pronto se marchita
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
No se puede tapar el sol con un colador de cocina.
No muestres los dientes hasta que puedas morder.
Hasta en los mocos hay diferencia: unos se tiran al suelo y otros se guardan en pañuelos de seda.
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
El pasajero se conoce por la maleta.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
El hombre no sabe para quien trabaja, y la mujer para quien lo tiene.
A la mujer barbuda, de lejos se le saluda, con dos piedras mejor que con una.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
Sarna con gusto no pica.
Nuestros conocimientos pueden llenar el imperio pero nuestros amigos caben en el puño
Si mucho las pintas y regalas, de buenas hijas, harás malas.
Hay dos cosas por las cuales un hombre, no debe enojarse: Lo que puede remediarse y lo que no puede remediarse.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Más fácil es de la obra juzgar que en ella trabajar.
La muerte todas las cosas iguala.
Los buenos consejos llegan hasta el corazón del sabio y se detienen en los oídos del malvado
Con afán ganarás pan.
Comer ajo y beber vino no es desatino.
Pasa más hambre que un maestro de escuela.
Te pido hojas y me traes ramas.
Lo que cuesta poco se estima en menos.
Caballito de cartón, ni andante, ni galopante, ni trotón.
La llaga del amor, ¿quién la hace sanar?.
Mientras haya municiones, no se entregan posiciones.
El peligro que no se teme, más presto viene.
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
No siempre llega primero, quien camina más ligero.
Si la cobija es corta, aprende a doblarte.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Yo para ser feliz quiero un camión.
Cuando tres marchan juntos tiene que haber uno que mande.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
A la mujer fea, el oro la hermosea.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.