No es quejido, sino que jode.
Un caballero no puede pegarle a una mujer ni siquiera con una flor.r
Ocio, ni para descansar.
Del mirar nace el desear.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
Mancebo me fui, y envejecí; más nunca al justo desamparado vi.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
El tono afectuoso cautiva el oido.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
Hay golpes tan fuertes en la vida, yo no sé!
No escupas contra el viento.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
Mucho beber y no caer, non pode ser.
Busca una luz en lugar de estar maldiciendo eternamente la oscuridad.
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
En Octubre echa pan y cubre.
Una montaña se escala en etapas, las propiedades se adquieren en etapas, y a la sabiduría se llega en etapas.
No compra barato quien no ruega rato.
Pan tierno y vino añejo dan la vida al viejo.
El deseo hace hermoso lo feo.
La larga experiencia, más que los libros enseña.
Con el cabello y con el mal marido, cuanto se hace por ellos es perdido.
La oscuridad reina a los pies del faro.
Si pagas con cacahuetes, solo conseguirás monos.
Niño que llora, de mear se ahorra.
El que más puede, más aprieta.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Al que obra bien, bien le va.
No te metas en el seno, sabandija con veneno.
Cambiar manzana por ajo, no es buen trabajo.
Donde hay amor, hay dolor.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
A mono viejo no se le hace morisqueta.
El calibre de un hombre se mide por la cantidad de sus enemigos.
A una mujer no se la debe golpear ni con una flor.
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.
Agrada, quien manda.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
No existe un tonto que no sea admirado por otro tonto.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Arena y cal encubren mucho mal.
Te ocultas tras una red y crees que ninguén te ve.
En la tardanza está el peligro.