Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
A ese andar, llévalos mi baca.
Guagua que llora mama.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Agua que va río abajo, arriba no ha de volver.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
Que curioso es el hombre, nacer no pide,vivir no sabe, morir no quiere.
El necio dispara pronto sus dardos.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
De tales devociones, tales costurones.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Quien vive de recuerdos, vive entre muertos.
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
El buen vino, de sí propio es padrino.
Lo que saben dos, lo saben ellos y Dios; lo que saben tres, ciento lo sabrán después.
No hay que juzgar un libro por su tapa.
No hay predicador más persuasivo que San Ejemplo.
Si el/ella puede hacerlo, significa que yo puedo hacerlo mejor!
Muchos vi morir de hart y Ninguno de flat.
Mucho ruido y pozas nueces.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Los pesos y los pesares, en algo son similares.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
Mal se conforma con el viejo la moza.
Es más fácil conocer al enemigo que al amigo.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
El sentido común es, el menos común que ves.
La intención hace la acción
Santo Tomé, ver y creer.
Delante hago acato y por detrás al rey mato.
Las naranjas de Teresa, puro bagazo y corteza.
Ceño y enseño de mal hijo hace bueno.
Zurdos y cojos, denme en los ojos.
Juglar que mucho canta, poco yanta.
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
Al asno rudo, aguijón agudo.
Caro me lo dan y caro lo vendo.
Si no puede edificar una casa, construye un corazón.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
Ponerse la tapa en la cabeza
El buen vino sin ramo se vende.
A la vejez, viruelas.
Como canta el abad responde el monaguillo.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.