Enteramente de balde no se da nada a nadie.
La prudencia es la fuerza de los débiles.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
Donde hay nobleza, hay largueza.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Cuando no seas preguntado, estate callado.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
De luengas vías, luengas mentiras.
Un gramo de discrección vale por un kilo de ingenio.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Honra y dinero no caminan por el mismo sendero.
Amor y vino, sin desatino.
La caridad bien entendida empieza por uno mismo.
Es un buen criado el que no habla sin ser preguntado.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
No hay refrán que no sea verdadero.
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
El placer puede fundarse en la ilusión, pero la felicidad reposa sobre la verdad
La verdad es de un solo color
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
Donde hay dolencia, haya paciencia.
La conciencia es un estorbo en el comercio.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
Del necio, a veces, buen consejo.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
Más vale caer en gracia que ser gracioso.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
No abras los labios si no estás seguro de lo que vas a decir, es más hermoso el silencio.
Hombre hablador, nunca hacedor.
No dejar títere con cabeza.
Hazte responsable de tus actos.