Mejor caminar con quien se ama que descansar con quien se odia
Hasta el final nadie es dichoso.
La justicia de Don Benito, que ahorcaba al hombre y después investigaba el delito.
El oro se prueba con el fuego; la mujer, con el oro; y el hombre, con la mujer.
Por charlatán y pedante, se destaca el ignorante.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Según te verán, así te tratarán.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.
La vida es un soplo.
Mas bonita es la belleza, con algo entre la cabeza.
Mala cuña es la de la propia madera.
El que sabe sabe y el que no es jefe
No hay bueno caro ni malo barato.
Nunca habéis oído decir un refrán bien verdadero: quien más sirve en este mundo el que tiene más dinero.
Barro y cal, encubre mucho mal.
Marido, comprad vino; que no lino.
Hijo de puta no es nacer, es más bien saberlo ser.
Olivo, oliva y aceituno, todo es uno.
Lo poco es poco, pero nada es menos.
De grano en grano, se llena la gallina el buche.
Más ruido hace uno que charla que ciento que callan.
Todo flujo debe tener su reflujo.
El amor es como la flor de la higuera: si se huele discretamente exhala su fragancia, pero si se la expone a los ojos de los demás acaba cubierta de moscas y pierde su perfume
Lo que se da al pobre se guarda en el cielo.
Aquella es bien casada, que no tiene suegra ni cuñada.
Berenjena, ni hincha ni llena.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Bastante tiene que hacer el que estudia para complacer a los tontos.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
Que mi Dios nos dé un varón, aunque resulte bribón.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
El amo majestuoso, hace al mozo reverencioso.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
Gran calma, señal de agua.
El flaco cuando no es hambre, es resistente como un alambre.
Van al mismo mazo.
No alabes ni desalabes hasta siete Navidades.
Lo malo no está en el uso, sino en el abuso.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Nunca falta un borracho en una vela.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
Al que da y quita le sale una jorobita.
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
Esposa mojada, esposa afortunada
Comer bien o comer mal, va en un real.
No hay buena hoya sin un casco de cebolla.