Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
Si un árbol cae, plantas otro.
Amar sin padecer, no puede ser.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
Si el cuerpo es derecho no importa que la sombra sea torcida.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.
La mejor forma de vengarse de un malvado es no parecerse a él
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.
La salud no se aprecia hasta que llega la enfermedad.
Años de higos, años de amigos.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Hasta el más santo tiene su espanto.
Siempre hay dos versiones de una misma historia. Procura escuchar las dos.
Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
Con el callar, vencerás.
El corazón no envejece es el cuero el que se arruga.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.
Más duro que sancocho de pata.
Tarea que agrada, presto se acaba.
La primavera la sangre altera.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
Más vale lidiar con la ruin bestia que llevarla a cuestas.
El agua lo lava todo excepto la mala fama.
Lo mejor de la vida es la vida misma. Asegúrate de que disfrutas cada momento y dejas un buen nombre tras de ti. No hay nada mejor que estar vivo y contento.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
No hay como quitarse de en medio para dejar de ser imprescindible.
Trocar un real por otro no acrecienta dinero.
Dios aprieta pero no ahoga.
Lo que no se empieza no se acaba.
Eso dicen las malas lenguas y la mía que no es tan buena.
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
La fea graciosa vale más que la bonita sosa.
El que a feo ama, bonito lo ve.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
Ofrecer el oro y el moro.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
No hay alegría sin aburrimiento
Las arrugas son la tumba del amor
El tiempo es oro.
No busques donde no hay.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.