Quien virtudes siembra, fama siega.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
La esposa, siempre parca, no debe serlo con el marido
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
Cuando te dieren el anillo, pon el dedillo.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
Para sabio Salomón.
Amistad por interés hoy es y mañana no es.
Pasa la tormenta y desaparece el malvado, pero el justo permanece firme para siempre.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
Estornudos y frailes, salen a pares.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
Acostarse temprano y levantarse temprano hacen al hombre saludable, rico y sabio.
Más ordinario que un moco en una corbata.
La boca del justo profiere sabiduría, pero la lengua perversa será cercenada.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
A heredad vieja, heredero nuevo.
Santo Tomás, una y no más.
Cuando el ventero está en la puerta, el diablo está en la venta.
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
Que no te den gato, por liebre.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
El que a hierro mata, no muere a monterazos.
Quien destruye un hormiguero, no es hombre bueno.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Buena bolsa, envidiosos y ladrones la hacen peligrosa.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
El que menos sabe suele ser el que más presume.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.
Ira sin fortaleza, no vale ni media cereza.
Más vale tuerta que muerta.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Víbora que chilla no pica.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
Hijos y mujer añaden menester.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Con la primera copa el hombre bebe vino; con la segunda el vino bebe vino, y con la tercera, el vino bebe al hombre.
Más deberás a un buen hermano que a un mal cuñado.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
No compres de quien compró; compra de quien heredó, que no sabe lo que costó.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
Al engaño, con engaño.