Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
A perro viejo no cuz cuz.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
En la amistad, quien más da, menos recibe
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
Más vale buena concordia que próspera guerra y victoria.
El cuidado y la diligencia atraen la suerte.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
El que quiera honra, que la gane.
Quieres taparle el ojo al macho.
Está permitido, en tiempo de peligro, andar con el diablo hasta haber atravesaado el puente.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
Si atendido hubiese el consejo de su padre, otro gallo le cantare.
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Todo lo que no es dado es perdido
El que no se fía, no es de fiar.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Los recuerdos buenos duran mucho tiempo, los malos mucho mas.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Se puede juzgar a un hombre por su nación, pero no a una nación por un hombre.
El hombre de carácter atraviesa mil ríos sin mojarse los zapatos
Más vale creerlo que irlo a ver.
Jugar bien sus cartas.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Demasiado hacer el amor acaba en nada
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
Es mejor un feo hago que un hermoso haré
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
La riqueza es para el que la disfruta, y no para el que la guarda.
Quien da el consejo, da el tostón.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.