Fraile convidado echa el paso largo.
A perro viejo no cuz cuz.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
El cuidado y la diligencia atraen la suerte.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
Más vale buena concordia que próspera guerra y victoria.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
Todo lo que no es dado es perdido
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
Está permitido, en tiempo de peligro, andar con el diablo hasta haber atravesaado el puente.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
El que quiera honra, que la gane.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
Quieres taparle el ojo al macho.
Si atendido hubiese el consejo de su padre, otro gallo le cantare.
Se puede juzgar a un hombre por su nación, pero no a una nación por un hombre.
Los recuerdos buenos duran mucho tiempo, los malos mucho mas.
El que no se fía, no es de fiar.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
El hombre de carácter atraviesa mil ríos sin mojarse los zapatos
Demasiado hacer el amor acaba en nada
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Más vale creerlo que irlo a ver.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
Jugar bien sus cartas.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
Es mejor un feo hago que un hermoso haré
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
La riqueza es para el que la disfruta, y no para el que la guarda.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.
Quien da el consejo, da el tostón.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.