Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.
De lo que supiste ganar, sábete bien tratar.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
El que canea, no calvea.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.
El que no tranza no avanza.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
La frugalidad es una fortuna por sí misma.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
La mujer finge más que miente; el hombre miente más que finge.
Al comprar una casa piensa en el vecino que adquirirás con ella.
Bien vivió quien bien se escondió.
El que buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Burro amarrado, leña segura.
El buen paño dentro del arca se vende.
Cada cual en su corral.
Para prosperar, madrugar.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
No busques a la vez fortuna y mujer.
Un buen caballo tiene muchos defectos, un mal caballo solo tiene uno
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Mas vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que no se hizo.
El que es pendejo ni de dios goza.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
La suerte del gavilán, no es la misma del garrapatero.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
Para muestra basta un botón.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
A lo hecho, pecho.
De arriero a arriero no pasa dinero.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
Desvestir un santo para vestir otro.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
Por lo que uno tira, otro suspira.
El regalo del mal hombre no trae consigo nada bueno.
El que se casa con una mujer guapa, hasta los cuarenta años el miedo no se le escapa.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
El tiempo es oro.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Buena ventura solo con otra dura.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Cazador con levita, quita, quita.