El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
Ladra de noche para economizar perro.
Cabra coja, mal sestea.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Cualquier hombre, hasta el más serio, antes cornudo que en el Cementerio.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
Cada puerta va bien en su quicio, y cada uno en su oficio.
Basta un minuto para hacer un héroe, pero es necesaria toda una vida para conseguir un hombre de bien
Lo tragado es lo seguro.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
Mal acaba quien mal anda.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
De boca para fuera.
Mi marido es tonto y yo vivaracha; cuando yo salto, el se agacha.
Hay que dar para recibir.
Más vale un buen morir que un mal vivir.
A mal de muchos, remedio de pocos.
Dar patadas de burro.
El que anda en silencio, cazar espera.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
Si una mujer no se guarda, ¿quién la guarda?.
Guardia viejo no cae en gancho.
El que bruto entra, bruto se ausenta.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
Pan de ayer y vino de antaño, mantienen al hombre sano.
No te cases por dinero. A préstamo lo conseguirás mucho más barato.
Este dicho lo dijo Valentín y ni cuenta me di.
A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
Los males entran por arrobas y salen por adarmes.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Pobre pero honrado.
La ocasión de pecar se debe siempre apartar y quitar.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
El hombre que se enoja se derrotará a sí mismo en el combate, lo mismo que en la vida.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
Ay del que muere, que el vivo enseguida se apaña con lo que puede.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
A caballero nuevo, caballo viejo.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.